domingo, 2 de noviembre de 2014

Virginia Lombardo, actriz, directora y docente.



Bajo La Lupa.
Nombre completo: María Virginia Lombardo.
Edad: 59 años.
Signo: Aries.
Lugar de nacimiento Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Un autor de teatro: Griselda Gambaro.
Un director de teatro: Claudio Tolcachir.
Un actor de teatro nacional: Jorge Suárez.
Una actriz de teatro nacional: Cristina Banegas.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “El topo” de luis cano, “La máquina idiota” de Ricardo Barthis y “Terrenal” de Mauricio Kartun. 
Las tres mejores películas que vio últimamente: “7 cajas”, “Magia a la luz de la luna” y “Boyhood”.
Un Miedo: La injusticia.
Una Alegría: La libertad.
Algo que la defina: Trabajo para ser feliz la mayor cantidad de tiempo posible.

Acercamiento al mundo del arte.
“Cuando tenía 15 años, el director de teatro de la comedia de Pilar, Jorge Titi Villar, vino a casa para que mamá le prestara un fonógrafo para una obra. Me ofreció hacer de Ofelia en su versión de “Hamlet”, acepté y nunca más dejé el teatro. ¿Y por qué una vez en el mundo de las artes, dar clases? Porque en mi familia varios integrantes son profesores, de distintas disciplinas. Y yo creí que nunca lo sería, pero al ser madre de mi hijo Iván, tuve la necesidad de ayudar a otra gente a formarse y a armar ficción”.

Influencias.
“Mis maestros, mis compañeros de elencos, mis directores, mis alumnos y Alicia Zanca, mi socia y amiga con la que he trabajado un montón. Y siguen influyendo, por suerte”.

Virginia Lombardo.
“Es primavera y estoy enamorada de mi marido: Alejandro, el estado ideal, con el que vivo. Tengo un hijo llamado Iván y una sobrina a la que he adoptado como hija, Paz. Tengo muchos sobrinos a los que adoro y algunos ya tienen hijos encantadores. Hermanos, primos, cuñados, madre, tío y suegra. Tengo familia numerosa a la que en esta etapa frecuento y disfruto con asiduidad”.

El teatro.
“Me gusta la creatividad y los grupos humanos estrechos que se forman con cada espectáculo. Y se puede vivir del teatro incorporando rubros: actuar, dirigir y enseñar”.

“Y a otra cosa mariposa”
Y a otra cosa mariposa es la historia de cuatro argentinos varones, desde los 10 a los 70 años. Estos amigos del barrio comienzan jugando en la vereda de niños, se enamoran en un bar en la adolescencia, despiden de soltero  a uno de ellos en un boliche a los 30, se reencuentran en un bulín  esperando pendejas a los 40 y terminan el relato en la plaza con achaques. La propuesta de la autora de que los cuatro varones en cuestión sean interpretados por actrices torna la historia disparatada y jocosa. Por nuestra parte el desafío que conlleva esta propuesta es uno de los ingredientes predominantes en esta aventura. Indagar el mundo masculino, meternos en su imaginario, transitar sus miedos, sus dudas, sus lógicas nos acerca más a ellos y el trabajo se torna más disfrutable e interesante. Y a otra cosa mariposa es la historia de cuatro argentinos varones interpretados por mujeres”.
La obra ideal
“Me cuesta elegir un solo material, me encantaría dirigir una obra argentina que me exprese en el ámbito del teatro oficial con un elencazo de esos de los que se aprende”.

Sueños.
“El año próximo tengo muchísimas ganas de actuar en teatro, cine y TV. Para dirigir tengo varias propuestas que espero se concreten e interesen al público. Mi sueño se ve realizado cuando gusta lo que hago, cuando lo que quiero expresar, expresa a otros. Quiero viajar trabajando”.


Crítica de “Y a otra cosa mariposa”.
Primero Susana Torres Molina escribiendo esta obra y luego Virginia Lombardo dirigiéndola, ponen al servicio del hombre, un manual de las cosas que deberían evitar para no ser parte de una marea torpe de “machotes”, cayendo en lo obvio. Una precisa historia que cuenta de forma irónica la parábola de todo ser masculino, con sus sueños, fracasos y lugares comunes, a lo largo de su vida, desde que son chicos hasta que llegan a viejos. Una obra de teatro ideal para nosotras, pero también para que nuestras parejas, amigos y/o conocidos vean lo que percibimos nosotras cuando se ponen en elementales.

De forma escalonada, contando la infancia de estos cuatro amigos, para luego pasar a la adolescencia y así hasta el banco de la plaza, donde se los ve viejitos y con las esperanzas gastadas pero la amistad intacta; “Y a otra cosa mariposa” es como una paleta de colores, donde cada uno es un estereotipo de los hombres con los cuales nos podemos llegar a encontrar en nuestra vida. Cerdin (Lucía Steinberg) es el gordo, el discriminado, objeto de burlas, el simpático y juquetón. Del otro lado está el “El flaco” (Daniela Peña) que es el Isidorito Cañones, macho, gruñón y bandido. Está también El Inglés (Fiorella Camji), el líder, rubio, lindo, rico, inteligente y podríamos decir casi, el hombre ideal. >Y por último Pajarito (Érica Hardt), el sensible y el diferente. Cuatro exponentes de lo que podríamos denominar “el macho argentino”.

Con un vestuario adecuado que nos ordena el calendario y la música a composé, para detectar a una simple escucha, la década que se está viviendo, la obra progresa ágilmente entre anécdota, confesiones y pensamientos. Y aquí se nota la sutileza de su directora Virginia Lombardo, para ordenar y priorizar en estas cuatro vidas que avanzan, el momento de cada uno.

Una obra para reírse de ellos y con ellos, visualizando nuestro lugar, que según el personaje, será de mejor o peor calidad. Entretenimiento asegurado en esta cartelera tan variada de nuestra ciudad. Todos los viernes a las 21hs., en el Taller del Ángel, Mario Bravo 1239, Palermo, Capital Federal, Argentina.

Entrevista y crítica son propiedad esclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.

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