lunes, 16 de marzo de 2015

Giuliana Alberione, de Córdoba con pasión.



Bajo La Lupa.
Nombre completo: Giuliana Alberione.
Edad: 27 años.
Signo: Acuario.
Lugar de nacimiento: Cruz Alta, Provincia De Córdoba.
Un autor de teatro: Antón Chéjov, Teennesee Williams, Federico Garcia Lorca.
Un director de teatro: Norman Briski
Un actor de teatro nacional: Norman Briski.
Una actriz de teatro nacional: Norma Aleandro.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “El Loco y la  Camisa” de Nelson Valente; “El Comité de Dios” dirigida por Daniel Veronese y “La Omisión de la Familia Coleman” de Claudio Tolcachir.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “El Tiempo de los Gitanos” de Emir Kusturica; “Réquiem para un Sueño” de Darren Aronofsky y “Amores Perros” de Alejandro  Iñárritu.
Un Miedo: Las alturas.
Una Alegría: El escenario, sin dudarlo.
Algo que la defina: Impulsiva, idealista, temperamental a más no poder.  


Raíces.
Mi madre es una gran actriz y por eso me crié entre escenarios. Cuando era pequeña y ella  cursaba su carrera de Pedagogía Teatral en la ciudad de Rosario de donde soy,  me llevaba a sus clases. Se puede decir que la carrera la hicimos prácticamente juntas. Siempre impulsó mi vocación teatral y artística, empecé con talleres y seminarios de teatro desde los cinco años y es al día de hoy que continúo. De todas formas, siento que hay pasiones, como esta, que nacen con uno, que vienen desde lo más visceral y profundo y que son un motor por sí sola. Es ese deseo tan genuino y puro lo que te impulsa a dar ciertos pasos en la vida. Es difícil encontrar una vocación y agradezco ser una de esas personas que las tiene.

Espejos.
Como dije anteriormente, mi madre fue una gran impulsora en mis inicios, pero también debo mencionar a mí querido amigo y maestro rosarino Oscar Medina, y al brillante Norman Briski a los cuales les debo mi más profundo respeto y agradecimiento infinito por todos esos conocimientos y que además fueron de gran ayuda a la hora de tomar la decisión de venir a probar suerte a esta maravillosa ciudad.


Ser actriz.
El desafío constante, la adrenalina minutos antes de salir a escena y a su vez la inmensa paz y seguridad al estar allí, trabajar con la incomodidad desde todos sus costados, entrar en ese si mágico y jugar como cuando era niña en cada función.


Teatro alternativo Vs Hotelería.
Laburo duro día a día para sostener cada decisión que tomo, trabajo desde bastante chica, siempre me toco hacer trabajos que no me llenaban en lo más mínimo. Estudié Hotelería y Turismo así que casi siempre trabajé en hoteles, como camarera la gran mayoría, doce horas por día y mas también. Siempre lo hice con mucho entusiasmo porque había una meta por detrás. Así pagaba mis viajes y seminarios aquí en Buenos Aires. Hace un año, después de mucho trabajo interno, sobre todo por lo difícil que se hacía poder hacer esto que tanto amo y a su vez desprenderse de las ambiciones materiales, nunca tuve demasiadas igual, pero en fin las tengo; decidí dejar mi trabajo y encaminarme sola con mi propia empresa. Muchas veces me cuesta sostener la vida actoral con lo que implican las exigencias materiales. Para ser exitoso en lo que uno se propone, y me refiero a éxito solo como logro personal, necesitás estudio, capacitación constante, entrenamiento, tiempo y plata, el tiempo es caro. ¿Pero el aire, cuánto vale? Hoy no puedo vivir solo de la actuación y es por eso que trato de enfocar todo hacia  ese lugar.

Jugar a ser otra.
Cuando de actuación se trata soy completamente amoral. Si fuera una de las máscaras del teatro sería sin duda el drama, me identifico con ese tipo de roles, pero como odio la comodidad, porque considero que la comodidad mata al actor, trato siempre de elegir roles más desafiantes, sin ir más lejos, hoy me toca interpretar a Eterna, que si bien tiene un alto contenido dramático, hay que manejar otro tiempo que es el de la comedia.

“Vidrio”
Se puede decir que Vidrio es una homogénea mezcla entre humor, drama y absurdo. Es la historia de tres mujeres en absoluto estado de fragilidad, siempre en esa delgada línea entre caer o explotar. Cuando hay decisiones en la vida de las que ya no podemos volver atrás y la verdad empuja para salir a la luz. En “Vidrio” se resalta a la mujer representándola como luchadora en plenitud y realización bajo cualquier circunstancia. Se muestra a través del absurdo, el valor de la amistad, la competencia, envidia, maternidad, amor, parejas, engaños, violencia de género, la ancianidad, padres ausentes, abuso, explotación. La fuerza de la mujer para superarse día a día. El impacto económico en sus vidas. La decadencia social.

Tres mujeres de vidrio.
Los personajes se preguntan qué quieren aquí y ahora con la intensión de remarcar que nunca es tarde para barajar y dar de nuevo. “Vidrio” no miente sobre el sentir, el padecer y el reaccionar de la mujer real, de la popular, esa que va al súper, que se enamora, gana y pierde constantemente. Representa al ser humano frágil, sin hacer distinción de género. Al tipo o mina al cual las cosas no le salen bien, elige mal, acierta, se equivoca, se enoja, enloquece, sueña, envidia, protege, ama, odia, miente, recrimina, dice la cruda verdad, niega, reconoce, critica, trabaja.

Ilusiones.
Una de mis mayores fantasías es actuar en un escenario del Teatro San Martin, interpretando una obra clásica como ser “La Gaviota” de Chéjov, con actrices como Leonor Manso y Cristina Banegas, entre otros.

Giuliana dentro de la actuación.
Nunca conformarme y seguir apostando, poder vivir de la actuación sería mi mayor deseo. Elegir proyectos que sumen siempre. Me gustaría mucho trabajar en cine.


Crítica de “Vidrio”.

Dicen que “lo que no mata, fortalece”. Bueno, tal vez el creador de esa frase tan dicha como cierta, después de ver “Vidrio”, pueda recapitular en su afirmación. Su autor Javier Delgado nos presenta tres mujeres que parecen asistir al funeral de sus vidas alegres. El amor las deformó. La pasión con la que llevaban sus costumbres, las lastimó; y las vemos agonizar en degradé. Y así entendemos la fragilidad de la que tanto alarde se hace.

La historia inicia cuando Eterna le da corte definitivo a su angustiante e inquietante amor. Un momento, una decisión sin pensar que la marcará por el resto de su vida. A su vez, la relajada Próspera, comienza a subir la temperatura a medida que se involucra en esa realidad sesgada por la ira. Y por último aparece la figura de la abuela, tan política como insurrecta, para hacer hervir una escena que si parecía ya caliente, supera un nivel más de nerviosismo. La tensión ya está planteada. Y suponemos que un átomo más de energía, puede hacer volar a la segunda sala del legendario teatro La Comedia.

A la obra se la ama o se la rechaza. Y quien escribe, como amante del teatro que brota de las venas, compra sin dudar la propuesta. Un okey para Javier Delgado, que nos plantea tres contundentes mujeres, para contarnos de la verborragia que a veces tiene la pasión para con sus protagonistas. Aplausos y más aplausos para un trío que por momentos se saca chispas en el escenario. Giuliana Alberione, Mariel Nicolosi y Miguel Mateos (es la abuela), dejan absolutamente todo sobre el escenario, a tal punto que si al final, salen con suero a aplaudir, sería lógico.

“Vidrio” habla sobre la fragilidad de las relaciones humanas, pero también sobre las miserias del ser humano, nuestro inconformismo, la rabia de los sentimientos y sobre la locura que gangrena un corazón desesperado. Una dirección correcta del mismo Delgado y un guiño para Mercedes Zayas Mathey, quien en el inicio, parece ser la calma que antecede a la tormenta. Su bella voz sonando mientras nos acomodamos en la butaca, parece decirnos, “esta suavidad se termina pronto para darle espacio a la brutalidad del amor”. Muy recomendable.


Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.




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