viernes, 17 de abril de 2015

Sabrina Zelaschi, protagonista de "Reina, una nueva líder".


Bajo la lupa.
Nombre completo: Sabrina Zelaschi.
Edad: 27 años.
Signo: Géminis.
Lugar de nacimiento: Capital Federal.
Un autor de teatro: Santiago Loza. Un director de teatro: Ricardo Bartís.
Un actor de teatro nacional: Alejandro Urdapilleta/ Luis Machin. Una actriz de teatro nacional: Erica Rivas.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “La mujer puerca”, “La maquina idiota” y “Bigote Argentino”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Una mujer bajo influencia”, “Whiplash” y “Opening night”.
Un miedo: El paso del tiempo.
Una alegría: Actuar.
Algo que la defina: La intensidad.

Kilómetro cero.
Siempre me gustó actuar para mi familia y amigos y de chiquita le pedía a mis papás que me lleven a hacer teatro. Siempre hice muchas actividades extracurriculares, pero la única que perduro fue el teatro. Desde los 7 años que voy. Mi abuela Ñata siempre me dijo – vos vas a ser artista. Y así fue. Luego del secundario entre al IUNA y ahí dije esto es lo que quiero para mi vida, es lo que soy.Y cuanto a mis influencias no creo que haya alguien en particular, creo que fueron muchos. Mis maestros influyeron mucho en lo que hoy soy como actriz. Martín Salazar, Analía Couceyro, Pablo Limarzi, Guillermo Cacace, Ricardo Bartís.

El teatro según Sabrina Zelaschi.
La actuación y el teatro en sí, es para mí la posibilidad de salir y entrar en distintos universos, energías, poéticas, lenguajes hace que este activa y presente. Dejar de ser uno y ser alguien más. Habitar esos espacios cada función como si fuera la primera vez. Esa adrenalina que siento antes de entrar a escena, esos nervios hermosos. Creo que estar ahí presente en ese instante es la felicidad. Y por el contrario, lo que me asusta del teatro es la incertidumbre. El sentir que no sabes que es lo que sigue. La posible frustración.

Teatro Vs. Trabajo.
Lamentablemente es bastante complicado vivir del teatro. Porque son proyectos en que uno se autogestiona y es difícil poder sacar dinero de eso. Pertenecer a este circuito nos enfrenta a una diversidad de complicaciones. Por eso la decisión es imponerse a ellas. Frente a los problemas financieros, buscar alternativas que vayan más allá de lo azaroso que son los subsidios. Sí, doy clases de teatro en un colegio secundario, clases de teatro en inglés en primario y también clases para niños y adolescentes en la UNA (Universidad de Artes Dramáticas).

Camaño y Suárez presentan “Reina, una nueva líder”.
Es muy interesante poder realizar esta obra y el personaje que encaro, Herminia Larson, es muy disfrutable ya que transita por diferentes estados a lo largo de toda la obra. Es muy rico para interpretar. Realizar una obra de época es fascinante, y los temas que abordamos son una excusa para actuar, para pasarla bien, para ser otros. Al final y al cabo es lo que buscamos. Dejar de ser uno para ser alguien más y sin prejuicios ni ideas preconcebidas pasarla bomba.

“Reina, una nueva líder”.
La acción se sitúa durante la previa de un 1° de Mayo de 1952, las multitudes viajan a capital para presenciar en Plaza de Mayo la elección de la Reina Nacional del Trabajo en el marco del Día del Trabajador. Una comisión trabajadora para la Reina integrada por La doctora Larson, junto con Rufina, Meneca y Pedro también viajan con una misión: llegar junto a  Gloria, un experimento científico que dio como resultado una reina obrera perfecta. La casa rodante tendrá que hacer una parada imprevista, ya que la Reina comienza fallar. Es durante los diversos intentos de mantenerla hasta el certamen, que se desatarán diferentes conflictos, y se verá que adentro hay otros intereses de parte de los viajantes.

Teatro ecléctico.
La obra transita distintos géneros (comedia, melodrama, policial y ciencia ficción) mientras que hace del hecho histórico (el concurso de las reinas), un disparador para construir un mundo ficcional. Un adentro cada vez más asfixiante frente a un afuera cada vez más peligroso. La inversión de roles y la toma de poder en los personajes. Y finalmente lo real y la ficción que dialogan entre lo que construimos y lo que construyeron algunos mitos que rodean al peronismo.

Kilómetro 1, primera obra teatral: “El pasado”.
Fue una hermosa experiencia. El equipo era fantástico, nos entendíamos muy bien tanto en la parte profesional como en lo personal. Era una obra de época la cual tuvo varios meses de trabajo y ese trabajo dio sus frutos. Un deseo. Poder vivir de esta profesión. No hay nada más lindo que vivir de lo que te gusta. Es puro goce, disfrute.


Crítica de “Reina, una nueva líder”.

Muchos son los disparadores que nos atraen a la propuesta de “Reina, una nueva líder”. Más allá de que su autor sea Marcelo Camaño, escritor prócer de la televisión argentina de los últimos diez años –y ganador de varios Martín Fierros–, con éxitos como “Historias de diván”, “El capo”, “Vidas robadas”, “la dueña” y “Montecristo”, entre tantas otras; y que su director sea el joven y talentoso Facundo Suárez, es la misma trama la que nos inquieta. Porque nos lleva al 1° de Mayo de 1952, cuando el presidente de la Argentina, Juan Domingo Perón promovía la elección de la Reina Nacional del Trabajo. Y es un sindicato el que peleará por ese honor, haciendo lo que haya que hacer para que su representada se convierta en la futura reina obrera. Y aquí linkeamos directamente con el hoy, donde Cristina Fernández de Kirchner es el paradigma de la mujer política.

Cabe aclarar que no es una obra política, pero sí toma recursos históricos para incluirlo dentro del género de ciencia ficción, pocas veces probado en teatro. Claro, si el bagaje cultural de Marcelo Camaño no es una visa para indagar en lo que quiera, entonces quién podría hacerlo. Pocos. Aunque no todos los halagos son para su autor, porque sin la materialización exacta de Facundo Suárez, poco podría lucirse la puesta. Su director, en tono de comedia melodramática, deja humor donde solo quedaría patetismo y estrés. Mini gags en una historia pantanosa, para que no nos demos cuenta en el momento de lo que estamos viendo. Eso sí, una vez terminada la obra, esos chistes se pierden y queda lo fuerte, lo chocante. Y sutilmente nos viene a la cabeza el recuerdo del nefasto Josef Mengele. La obra es dura, aunque acierten en mostrarla simpática. La magia del teatro y el tacto de sus creadores.

Y como tercer nivel de excelencia, como esas torres con copas de champán, que la de arriba, llena al resto, aparecen los actores, quienes interpretan a la perfección los mandamientos generales.  Un trinomio perfecto el de Victoria Baldomir, Luciana Cruz y Nahuel Kreser, que se completa con la soberbia Sabrina Zelaschi, en su rol de médica. Cuatro actuaciones impecabales, que nos hacen dejar de seguirlos para seguir la historia. Desde el segundo inicial, le creemos lo que hacen, entonces pasamos a la historia. Compleja.  Divertida. Acertada.

Empieza la obra y viajamos a la Argentina peronista, aproximadamente dos meses antes de la muerte de Evita; y volvemos al presente para contemplar acciones de hoy. Un vestuario acorde, una iluminación amigable, entre sepia y amarillenta; para darle sello al tándem Camaño-Suarez. Una primera puesta de esta dupla, que si su intención es continuar la fórmula, le puede traer muchas alegrías al teatro nacional. 


Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.




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