domingo, 12 de julio de 2015

Verena Smith, la Antígona de la Avenida Corrientes.



Bajo La Lupa.
Nombre completo: Verena Smith.
Edad: 32 años.
Signo: Capricornio.
Lugar de nacimiento: Junín, provincia de Buenos Aires.
Un actor de teatro nacional: Rodrigo de la Serna.
Una actriz de teatro nacional: Norma Aleandro.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Lluvia constante”, “La omisión de la familia Coleman” y “Toc toc”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Birdman”, “Ida” y “Relatos salvajes”.
Un miedo: A perder seres queridos.
Una alegría: Un momento compartido con la familia o los amigos
Algo que la defina: La constancia.

Comienzos.
Me gustaba ver películas, ver las actuaciones y las emociones que podían encarnar en un personaje y desde adolescente hice teatro en el lugar que nací y cuando me vine a Buenos Aires, hace catorce años ya, seguí estudiando en varios centros culturales como el Rojas y el San Martin y después pasé por varias escuelas de teatro y comencé a hacer obras. Eso fue lo que más me motivó en darme cuenta que era lo que adoro hacer, y mi entorno y mi familia siempre me apoyaron en esto.

Pilares e influencias.
Roxana Randón fue una de mis primeras profesoras y la entrada a transitar por la técnica de la memoria emotiva. Raúl Serrano, un gran maestro y director al que admiro mucho, con el que trabajé en su escuelas varios años en las acciones físicas. Otro es Rubén Schumacher, el que tiene una manera increíble de enseñar en el decir los textos complejos como la tragedia. Alicia Zanca, a la que se extraña su presencia y su gran sabiduría, que me dirigió en Bernarda Alba, encarnando el personaje de Adela. También Diego Rafecas, que me enseñó la naturalidad en el decir de los textos en cine, es un gran director y un muy buen manejo de los actores en la filmación.

Verena Smith, actress.
Una persona comprometida con lo que hace, no soy de faltar a los ensayos, cuando elijo un proyecto lo tomo en serio, y le doy para adelante con todo, focalizándome y poniendo mis fuerzas ahí, con cuerpo y alma, y generalmente hacer eso me dio los resultados que esperaba.

Disfrutar el teatro.
Poder compartir la actuación con otros actores y directores que admiro y aprender de ellos es lo que más me hace disfrutarlo.

Antígona Vélez.
Es un clásico de Leopoldo Marechal, inspirada en la tragedia de Antígona de Sófocles. Esta historia está situada en el siglo XIX, en la “postrera” ubicada en la pampa, esa época se reconoce la “conquista del desierto” y tiene como objetivo el exterminio de los indios. Mi personaje es justamente el de Antígona, por lo cual es un gran desafío, y requiere de un gran trabajo físico y vocal, por la entrada que significa encarnar un personaje con esas características, que transita por muchas emociones, con la posibilidad de poder decir esos textos poéticos, y que a la gente le llegue tanto como en las funciones hasta ahora realizadas.

Marcelo Silguero, su director.
Llegué a través de un casting que él hacía para la obra anterior que hicimos en el teatro bambalinas el año pasado, “Eternos transeúntes”, escrita y dirigida por él. Una obra de suspenso, que disfrutamos mucho hacerla, y fue al terminarla que me ofreció este protagónico, al cual agradezco esta oportunidad de haber confiado en mi para este papel. Marcelo es una persona sumamente talentosa, de gran trayectoria, al que admiro mucho, no solo por su calidad humana, sino por la forma de manejarse con los actores cuando dirige, respetar sus tiempos, espera lo que uno tiene para darle desde el saber individual y luego brindarnos sus conocimientos como director, pudiendo manejar a un elenco numeroso como este, donde además de los actores, los cuales trabajan muy bien, fusiona con dos artistas, chelista y violinista que hacen la música en vivo de cada escena.

Los sueños de Verena.
Esta obra y este personaje que hago, son parte de uno de mis sueños cumplidos, en el teatro Losada, y todo lo que envuelve la Calle Corrientes. Me gustaría seguir haciendo clásicos u otras propuestas teatrales, y una de las cosas que tengo pendiente como algo a cumplir es incursionar en el mundo del cine, hice cortos pero me gustaría hacer algún largometraje.


Crítica de “Antígona Vélez”.

Un paso adelante en la vida profesional de Marcelo Silguero. Llevar al teatro la vida de nuestra heroína de género al teatro, representado con dieciséis actores en escena y dos músicos que le ponen dramatismo al vivo.

La obra situada en el siglo XIX, en la Pampa, plena época de la Conquista del Desierto; trata sobre una mujer llamada Antígona Vélez que rompe con el mandato familiar para poder enterrar a su hermano Ignacio, quien murió en una contienda con los indios Pampas, tras traicionar a su propia familia. Una gran revolución contrajo tal osadía y por eso su padre, Don Facundo, decide ir con toda la ley contra su propia hija. Por su parte, Lisandro hace uso de su amor por Antígona y se une a ella en esta disputa familiar de códigos, mandatos y lazos sanguíneos.

Nuestra Antígona Vélez interpretada por Verena Smith nos cautiva. Como también lo hacen las brujas, quienes representarían el odio, la muerte y la venganza. Una gran puesta de Marcelo Silguero quien se nota decidido a hacerse un espacio entre los grandes directores de nuestro treatro.

Muchos son los actores que brillan sobre el escenario del Losada, pero Diego Dinkel con su vozarrón de Don Facundo y Javier Mirez y su pasión por Antígona, se destacan por sobre todos.

Emoción, drama, tensión y todas las sensaciones que queremos que nos trasmita el teatro, se dan en esta versión lograda de “Antígona Vélez”. Leopoldo Marechal debería estar feliz que su letra tenga tanto protagonismo. El vestuario nos retrotrae en todo momento a esa época y la música en versión nos pone en clima.

Pudo haber sido más de lo mismo, pero Marcelo Silguero siempre sabe dar más.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.



No hay comentarios:

Publicar un comentario