miércoles, 7 de septiembre de 2016

Dalia Elnecavé nos cuenta el amor en todas sus facetas.


Bajo la lupa.
Nombre completo: Dalia Elizabeth Elnecavé.
Signo: Libra.
Lugar de nacimiento: Buenos Aires.
Un actor de teatro nacional: Osmar Nuñez.
Una actriz de teatro nacional: Gabriela Toscano.
Las tres mejores obras que vio últimamente: "La Pilarcita”, “Las de Barranco” y “Yo no duermo la siesta”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “La piel que habito”, la vi por tercera vez y creo que es perfecta por donde se la mire. “Mon Roi” y “Kill Bill”.
Un miedo: A no dejar de fumar nunca.
Una alegría: Asado con amigos.
Algo que la defina: Compasiva.


La semilla.
Vi “Las zapatillas rojas” en un cine de barrio a los cuatro años, quizás fue eso. Pero ya antes tenía claro que así sería.

Postales y protagonistas de aquella época
A los seis años empecé a tomar clases de danza clásica, era riguroso, pero recién a los ocho conocí a una de mis grandes maestras de la vida, Josefina Serrano, había sido primera bailarina del Colón. Y eso sí que era riguroso, pero con un amor, un cuidado y una pasión, que sus palabras las recuerdo hasta hoy, siempre. Y ella ni lo sabe. Más adelante tuve muchos grandes maestros de danza, de música y de teatro que me marcaron muchísimo pero si de pilares se trata, sin duda, son Luis Romero "El Indio" y Helena Tritek. Y artistas hay muchos, muchos.

Teatro.
Me gusta el teatro independiente y comercial de la misma forma. Creo que no puedo definir qué más o qué menos por ser independiente. En cuanto a si se puede vivir del mismo, no sé. Creo que es muy difícil. He tenido pequeños "sueldos" en teatro independiente pero no puedo decir que he podido "vivir".

Dalia Elnecavé y el coaching actoral.
Básicamente cuando alguien me llama me sujeto a lo que el actor me cuenta que pide el director para llevarlo hacia la óptica que tiene ya pautada y a la ruta a recorrer, tratando de hacerle más fácil el camino. Recuerdo todo y fueron en su mayoría hermosos y divertidos de hacer, pero de los más intensos fue uno de los varios que hice con Peter Lanzani, el personaje de Alán en Equus. Peter es un ser muy especial, una de los seres humanos más nobles que conozco, y eso se refleja no sólo en el resultado sino en el camino de entrega casi religiosa que se elije antes. Sin duda ese trabajo nos marcó a ambos. Yo sentí que le dije: dame la mano, te voy a llevar al infierno, pero es un juego, volvemos en un ratito... y él entendió todo, y más.

“Me amarás por siempre jamás”.
Sería un juego de palabras en donde siempre y nunca son una sentencia. Tal como el título original lo dice "Soldados", estos dos seres están fundidos el uno al otro, o perdieron identidad, o profundizaron en el otro de manera suprema, o ambas, y ambas. Pero tienen su modo de amor, su modo de amar. Y eso es tanto su liberación como su condena. Empecé porque se conozcan los actores como instrumento y en base a eso fui aplicando o descartando conceptos o pre conceptos que tenía previamente analizados y decidimos. Algunos avanzaron, otros los descarté y volví a crear. Yo tenía una idea muy clara de lo que veía y quería, pero por suerte después está la vida, que acecha. Y pienso y pienso y pienso y sueño, y aparecen cosas nuevas.

“Welded” de Eugene O'Neill.
La obra me la acercó Sergio Griffo, el actor de la obra y quedé fascinada. Durante mucho tiempo no se me ocurría ninguna mujer para el papel femenino y me empecé a preocupar hasta que por milagro viene Paula Morales a ver una obra mía y ahí no pude pensar en otra mujer que no fuera ella. Tenía todo lo que yo imaginaba para trabajar, todo. En principio tratándose de un autor como O'Neill mi objetivo era no sacar ni una coma. A partir de ahí muchas lecturas y muchas madrugadas, porque la obra original tiene en el segundo acto, dos escenas con otros dos actores. Y sin embargo, desde la primera vez que la leí, no los veía, no entendía por qué, varias lecturas más hasta que entendí que era por la manera en que él los describía tanto a los personajes como la luz y el lugar. Ahí estaban, eran sombras. Y luego traducir un léxico antiguo a uno actual intentando que sea mas neutral y no moderno por lo atemporal que tiene la historia. Podría haberse escrito ayer, podrían ser Adán y Eva en la Biblia que conocemos, o en la que la antecede.

Paula Morales y Sergio Griffo.
Como decía antes Sergio me llamó a mí por sugerencia de Dany Mañas para dirigir esta obra y a Paula la llamé yo. Ya habíamos hecho un piloto de un programa que dirigí hace unos siete años y teníamos un hermoso recuerdo ambas. Y vi la pareja en ellos dos juntos.

Próximos meses de un intenso 2016.
En octubre entro en el elenco de “Le Prenom” a reemplazar a Mercedes Funes. Y sigo con las grabaciones de “Divina”, la nueva tira infanto juvenil de Pol-ka en donde estoy haciendo el coaching de los más pequeños. Y si los tiempos me permiten tengo pendiente llevar al teatro un libro de cuentos y relatos breves que escribí hace tres años. Pero supongo ya será para el año que viene.


Crítica de "Me amarás por siempre jamás"           
Todas en la vida tuvimos un Marcos. Quien nos enamoró por primera vez, quien nos angustia por su indefinición, quien nos atrae por su sencillez, quien nos tranquiliza con su intelectualidad y quien nos enferma con sus celos. Ese hombre que creemos grande en todo momento y asfixiante a la vez. La contrapartida del desamor. La solución a la soledad y el calendario para la eternidad.

Eugene O´Niell creó en los albores del siglo pasado su obra “Welded” en la que transmite en vivo y en directo la crisis de una pareja que cree que el mirar a un costado es su salvación. Cien años después, la directora Dalia Elnecavé la adapta al hoy, dejando una pieza de exhibición. Sus diálogos, sus encuentros, roses, sutilezas, movimientos son todos para fotografiar. Paula Morales hace de Leonora y todas entendemos que fuimos ella en algún abril de nuestra vida. Sergio nos complica, nos completa y nos divide. El amor, filosófico, pero tan cierto. Dalia Elnecavé con su adaptación nos da una clase universal, con el corazón como objeto de estudio.

Marcos es Sergio Griffo. Un hombre apuesto, tan vanidoso como retorcido. Y Leonora cae rendida. En momento resurge y tira manotazos pero incluso a desgano vuelve a él. El amor, inentendible pero tan cierto.

El diámetro que marcan Dalia Elnecavé, Paula Morales y Sergio Griffo es a medida de la obra. Ninguno tiene un historial entre sí, pero como esas sociedades que se arman para llevar a la cima un negocio y terminan siendo un caso de éxito impensado. Seguro terminada la obra y cada uno continuará su camino artístico por separado, pero juntos, nos regalaron esta verdadera obra de teatro.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.






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