lunes, 20 de noviembre de 2017

Marina Spataro, una sevillana de temer



Bajo la lupa.
Nombre completo: Gabriela Marina Spataro
Signo: Tauro con ascendiente en Aries (soy más Aries que otra cosa) y Serpiente de madera en el Horóscopo Chino.
Lugar de nacimiento: Buenos Aires
Un actor de teatro: No tengo alguien en particular, admiro a quien me conmueva.
Una actriz de teatro: Ídem.
Las tres mejores obras que vio últimamente: en general veo teatro del off y mucha música, me encanta el jazz y el tango.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “La Cordillera”, “Fragmentado” y “Mamá se fue de viaje”.
Un Miedo: a la muerte.
Una Alegría: comer sushi con mi hija Violeta.
Algo que la defina: soy complicada.


De niña a mujer.
De chica me vivía disfrazando y mirándome en el espejo mientras mis papas dormían la siesta. Era fija que tenia q ser artista, o algo parecido, al menos de vez en cuando.

Artistas.
No tuve alguien en particular, pero me crié viendo a Carlitos Balá, Pepe Biondi, Olmedo y Porcel, Los Tres Chiflados, La Mujer Maravilla, Sandro y sobre todo (gracias a mi padre) vi muchas películas de cine nacional con grandes artistas como Mecha Ortiz, Roberto Escalada, Zuly Moreno, Tita Merello, y tantos otros grandes. Él me inculcó el gusto por el tango y las películas de los años 50, de aquí y americanas. Yo creo que mi influencia fue mi padre, sin duda.

“Carmen, la única”.
Es una historia de amor y pasión. El sueño de salir de una vida de riesgo, mugre, vida malsana, contrabando y prostitución para cambiarla por algo glamuroso y de alto poder adquisitivo. Pero es solo un sueño, no hay atajos. Y aparte está el gran tema del maltrato a la mujer. Esta es la segunda versión en la que yo participo de “Carmen, la única”. La primera vez me metí en el personaje de La Muerte, un personaje omnipresente, alguien muy oscuro y muy del estilo de García Lorca. Conozco a Juan Malpeli hace unos años y ya en ese momento me había seducido su gran talento, además lo que me sorprende y admiro de él es su maravilloso estilo de hacer y entender el arte, su capacidad de reinventarse todo el tiempo, así que siento que hago la obra por primera vez. Aunque esta versión es más cruda, más visceral.

En la piel de Frasquita
Ahora encarno el personaje de Frasquita de Pastia, una señora elegante, muy mentirosa, pretensiosa, manipuladora y por momentos bastante graciosa. Es la dueña junto con Lilas Pastia de una taberna en la ciudad de Sevilla. El lugar dónde se encuentran contrabandistas y ladrones para diseñar sus planes non sanctos.  Es la persona que teje y maneja a toda su gente para lograr sus objetivos materiales. La que “corta el bacalao” hablando en jerga sevillana. Creo que al momento de crear el personaje lo que prioricé fue divertirme, por eso en cada función es mi meta a conseguir.

Interpretar en teatro.
Siempre quise hacer algo de Lorca, cualquiera de sus personajes femeninos, también alguno de Tenesse Williams. De aquí, de los nuestros, algo de Carlos Gorostiza, Armando Discépolo, Tito Cossa, Gambaro, Tolcachir. Bueno, hay mucha gente que escribe increíble.

Cine y televisión.
Sí, hice publicidad en tv y en cine, una película dirigida por Leopoldo Minotti el año pasado, llamada Sobremesa, hermosa experiencia. También hace unos años, Extrañas salvajes con Emilia Máser y Víctor Laplace. Ahora me encantaría hacer alguna tira de ficción en TV.

2018.
Hasta ahora muy tranquilo, tengo proyectos también con Malpeli en teatro. Y me gustaría algo en cine.

Crítica “Carmen, la única”.
Nuevo elenco para esta obra que se reestrena tres años después de su intempestivo debut en el barrio de Abasto. Esta versión ya sin su realizador Juan Carlos Malpeli como protagonista, gana en agresividad y brutalidad. Una Carmen más extrema y explosiva en la piel de la actriz Annie Escobar, con Sebastián Olano en el papel de Don José, su enamorado más visceral y potente.

“Carmen, la única” es la adaptación teatral de la Opera de Georges Bizet, la cual Juan Carlos Malpeli la lleva a los suburbios de Andalucía para contarnos una historia de traiciones, amores, deseo, engaños y la sangre española que llora flamenco y morriña.

La obra cuenta con muy buenas actuaciones en todos sus niveles de protagonismo y con un vestuario de lujo para el teatro independiente. Escenas que nos recuerdan a las películas “Las cosas del querer”, “Camila”, “¡Ay, Carmela!” y “Volver”. España a pleno en diálogos que parecen realizados por nativos y no por actores que hacen de…

En “Carmen, la única” se ve muchas horas de trabajo grupal y muchas horas de cada uno aprendiendo la letra y encontrando el tono exacto de su voz. Y como en la periferia de lo central, el acierto de Pipo Bortondello, como un fantasma coreográfico que le pone intensidad o suavidad a la situación en acción.

Como siempre, Juan Carlos Malpeli viene a sacudir lo aplastado de nuestra cartelera porteña con obra que merecería mínimo el teatro Avenida. Espectacular puesta en escena.

Entrevista y crítica de Natalia González exclusivas para Teatro con Rouge.

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